El pasado 10 de febrero tuve la oportunidad de hacer mi intervención en clase en la que expuse mi propuesta de unidad didáctica "Cimadevilla en dos horas" para el módulo de procesos de guía y asistencia turística, enfocando la propuesta al segundo curso del Grado Superior en Guía, Información y Asistencias Turísticas
Personalmente, la creación de esta unidad me ha supuesto todo un reto de aprendizaje, desde manejar documentación oficial hasta profundizar en el campo de las metodologías activas e integrar los resultados de aprendizaje centrándome en un enfoque competencial.
La situación de aprendizaje planteada consistió en el diseño y ejecución de una visita guiada real por el emblemático barrio de Cimadevilla en Gijón. El reto planteado fue el desarrollo de la visita con una duración de dos horas, adaptándola al público objetivo. Como reto añadido, además de planear la visita al uso, se planteó la hipotética situación de que todos los recursos estuviesen cerrados por mantenimiento, por lo que el alumnado debía hacer uso de las TIC y la IA para dar una respuesta creativa con un enfoque sensorial para solventar esta circunstancia.
Lo que buscaba con este proyecto era apostar por la metodología activa del aprendizaje en base a retos y proyectos donde también se pudieran trabajar competencias transversales como el pensamiento crítico, la resiliencia, la competencia digital, la competencia interpersonal o hablar en público.
Asimismo, en un contexto como es el mundo de los guías de turismo, además de garantizar unos estándares de calidad en la prestación de servicios, es vital poder diferenciarse y resolver contingencias de manera creativa. Con esta propuesta la competencia digital se convierte en una herramienta estratégica que permite enriquecer la visita además de conectar con un perfil de viajero a menudo, nativo digital.
Es por ello que la dinámica llevada a cabo en clase consistió en el uso de una herramienta digital como es Google Maps para el cálculo de los tiempos de la visita. Con este ejercicio, el alumnado descubrió nuevas funcionalidades de esta herramienta y pudo hacer un cálculo aproximado de los tiempos de los que dispondría para la explicación de los recursos en una visita real integrando el margen de las preguntas o ritmos más pausados.
En definitiva, esta experiencia confirma lo enriquecedor que es aprender haciendo. La exposición en el aula no fue un simple trámite académico, sino la antesala perfecta y el entrenamiento necesario para nuestro inminente periodo de prácticas en los centros de enseñanza de Formación Profesional. Enfrentarnos a este reto en clase nos ha permitido romper el hielo, ganar seguridad comunicativa y confianza en nuestras habilidades docentes.


.jpeg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario